ALCOHOLICOS ANONIMOS DEL PERU
TEMA1: COMO FUNCIONA A.A. QUE HACE Y QUE NO HACE
Nuestro Enunciado Universal, representa la información preliminar sobre los principios básicos en que se sustenta el programa que de manera tan singular ofrece A.A. Es la primera imagen de sus proyecciones y consecuencias en la vida de cada miembro, por su carácter de primer contacto con el individuo -alcohólico o no- que se acerca temeroso, inseguro y vacilante a cualquiera de los grupos de A.A.
El Enunciado dice, textualmente:
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS es una comunidad de hombres y mujeres que comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse del alcoholismo.
- El único requisito para ser miembro de A.A. es el deseo de dejar la bebida. Para ser miembro de A.A. no se pagan honorarios ni cuotas; nos mantenemos con nuestras propias contribuciones.
- A.A. no está afiliada a ninguna secta religiosa, partido político, organización o institución alguna; no desea intervenir en controversias; no respalda ni se opone a ninguna causa.
- Nuestro objetivo primordial es mantenernos sobrios y ayudar a otros alcohólicos a alcanzar el estado de sobriedad.
Examinemos cada una de estas partes:
La palabra comunidad, aplicada a Alcohólicos Anónimos, significa agrupación, conjunto de personas, hombres y mujeres, que tienen algo o mucho en común: el alcoholismo, sus complicaciones y consecuencias en todos los ámbitos de la vida. Se trata de personas con un mismo problema de vida o muerte que se han unido por la necesidad de resolverlo juntos cada día.
De ah í que la comunidad de A.A. debe significar unión total e incondicional: unión de pensamiento, de sentimiento y de acción; unión voluntaria y consciente para vencer todos juntos a un enemigo que cada uno, por separado, jamás podría vencer.
¿Qué hacen los miembros de A.A. para resolver su problema común? Comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza.
Compartir es lo mismo que repartir, dividir, distribuir las cosas en partes iguales, equitativas. Quiere decir repartir lo mío proporcionalmente entre todos los que lo necesitan, y recibir a cambio lo de los demá s en las mismas proporciones. Porque yo también lo necesito.
La experiencia es el conocimiento adquirido en la práctica de la propia vida: Conocimiento de fracasos, frustraciones, éxitos, dolores, alegrías, etc. que han sido vividos por cada persona en las distintas esferas de su existencia.
Gracias a ese conocimiento que se llama experiencia, la persona tiene la oportunidad de rectificar, corregir, enmendar los desaciertos y errores cometidos por su conducta personal en contra de !a familia, el trabajo y ia sociedad, y tiene, asimismo, la oportunidad de ratificar y mejorar los aspectos más positivos de su personalidad, imprimiendo a ésta un desarrollo y un progreso ininterrumpido y permanente. Pero, por desgracia, no siempre la persona est á consciente de ese conocimiento experimental, y por ello no sabe aprovecharlo en la adopción de conductas distintas y mejores ante las mismas situaciones que en el pasado le ocasionaron frustraciones, disgustos, inseguridad o culpabilidad que lo condujeron de nuevo a la bebida.
Para que la experiencia funcione en realidad como aprendizaje de nuevos y más evolucionados comportamientos humanos, es imprescindible compartirla con los demás que se encuentran en igualdad de circunstancias, y analizarla en sus múltiples fases positivas y negativas.
Del examen, los comentarios e interpretaciones que todos hacen de cada experiencia, surgen importantes aspectos, consideraciones y puntos de vista desconocidos que van a constituir para la agrupación en general, y para el poseedor de la experiencia en particular, una valiosa enseñanza capaz de modificar el rumbo de sus vidas.
La fortaleza es fuerza, vigor, poder para vencer a un enemigo más fuerte que los alcohólicos si se consideran individualmente y aislados, pero más débil que ellos, si se consideran unidos con el propósito común de superarlo.
Y la esperanza constituye ese estado de ánimo en el cual se presenta como posible lo deseado fervientemente. Implica certidumbre, credibilidad, confianza, seguridad en obtener algo por mucho tiempo acariciado, que en el caso de los alcohólicos anónimos es el precioso don de la sobriedad, definida como una nueva dimensión donde se encuentra la paz mental y la tranquilidad espiritual.
Pero el único medio que hace posible la obtención de la sobriedad es la convivencia y el comportamiento de los alcohólicos dentro de una comunidad con la cual deben identificarse plenamente.
Ya con todos los medios para resolver su problema cada 24 horas, el alcohólico siente la necesidad de ayudar a otros alcohólicos a recuperarse de su enfermedad, no tanto por sus sentimientos de generosidad, sino porque descubre que sus relaciones con otros alcohólicos activos cuya decisión por dejar de beber es aún vacilante, afianzan sus argumentos acerca de la enfermedad, la abstinencia, la liberación del alcoholismo y el cambio de personalidad. El A.A. siempre está dispuesto a brindar su ayuda a los alcohólicos que lo necesiten. Y la comunidad también se responsabiliza de esto.
"El único requisito para pertenecer a esta comunidad es el deseo de dejar la bebida". Ningún miembro de A.A. puede ni debe calificar la forma de beber de otro. Cada uno sabe para sí mismo cuál ha sido su comportamiento con el alcohol y, de acuerdo, con esto decide por su propia cuenta y riesgo si necesita o no la ayuda de Alcohólicos Anónimos.
Tomar esta decisión no es fácil, porque el alcohólico tiene siempre tendencia al autoengaño. Busca constantemente motivos y pretextos que justifiquen su manera compulsiva de beber. Trata de disculparse por todos los medios posibles, para convencerse a sí mismo, y secundariamente convencer a los demás, de que la causa de sus males no esta en él sino en otros: en el trabajo, en la familia, en el medio social en general.
Lo que muchas veces sí sabe, aunque sea vagamente, es que necesita dejar de beber, a pesar que no se reconozca alcohólico, porque el alcohol ya perjudica su salud física y mental y deteriora sus relaciones interpersonales; esto hace que acepte sugerencias.
Al establecer el deseo de dejar la bebida como único requisito para pertenecer a Alcohólicos Anónimos, la agrupación deja abiertas sus puertas a todos los que quieran suprimir el alcohol de sus vidas, sin darle importancia a los problemas que su consumo ávido pudiera acarrearles. No hay entonces, selección de personas o de clases especiales que la pueda convertir en grupo privilegiado.
Sobre esta base descansa otro principio democrático que contribuye a la supervivencia de la agrupación: los miembros no pagan derechos ni cuotas, o sea que no tienen la obligación de pagar para obtener el derecho a la recuperación. Los grupos se mantienen con las contribuciones voluntarias de sus miembros, quienes aportan las sumas que pueden o desean de acuerdo a su reconocimiento a los beneficios recibidos. Los que no están en posibilidad, simplemente se abstienen de aportar, y su situación económica precaria no es impedimento para que permanezcan dentro del grupo y reciban sus beneficios.
A.A. no está afiliada a secta religiosa ni política, ni a organización o institución alguna, porque esto limitaría los alcances y beneficios de su programa de recuperación del alcoholismo, a un determinado sector de la sociedad, restringiendo su acción y su amplitud democrática. Por ello, en vez de afiliarse a otros organismos, A.A. aprovecha en su beneficio todo lo mejor que tienen éstos. De tal característica se deriva el deseo de no intervenir en ninguna controversia ni apoyar o combatir otras causas, por muy nobles y humanitarias que parezcan.
A través de un visión amplía, de una actitud tolerante y de un afán de síntesis de pensamiento y acción, A.A. ha logrado obtener un cúmulo de conocimientos acerca de la enfermedad del alcoholismo y de la personalidad del alcohólico que, sumados a la experiencia de cada enfermo y a los principios científicos y espirituales de la psiquiatría y la religión, han servido para estructurar un programa de recuperación física y mental y de progreso personal; un programa que está integrado con verdades de diverso origen y que se define como una suma de conocimientos provenientes de distintas fuentes para que sirvan así, unidos siempre e integrados, a la recuperación, ya que tales conocimientos por separado no podrían funcionar eficazmente contra el alcoholismo, según las evidencias diarias en el campo de ia medicina.
Quiere decir, pues, que la recuperación integral del individuo alcohólico es el único objetivo de A.A,, lo que explica el porqué no apoya otras causas ni interviene en controversias públicas o privadas que le desviarían de su objetivo primordial en detrimento del propio enfermo.
La recuperación, tal como lo demuestra la experiencia de miles y miles de miembros de A.A., descansa sobre los pilares de la unidad y del servicio, entendidos éstos como la tarea de proporcionarle al enfermo alcohólico todos los instrumentos necesarios para que deje de beber y provoque un cambio sustancial en su vida que le permita reintegrarse a la sociedad y ya de vuelta a dicha sociedad, volver a cumplir con todas sus obligaciones, y ubicarse en el papel que le corresponde de conformidad con su oficio, empleo o profesión.
TEMA 2: CARACTERÍSTICAS DE UN ALCOHÓLICO
EL orador, basado en su propia experiencia y en opinión de la medicina, expondrá, con sus propias palabras, lo siguiente:
¿QUIÉN ES UN ALCOHÓLICO?
En opinión de la Ciencia Módica, el alcoholismo es una enfermedad. Una obsesión mental, aunada a una compulsión física, entendiendo por "obsesión mental", una idea fija y atormentadora que condena al individuo a seguir bebiendo y por "compulsión física", un deseo, más allá de las propias fuerzas del individuo, que no le permite decidir cuando ha de abstenerse de beber; que no le permite controlar sus tragos, siendo ésta enfermedad incurable, progresiva y que puede llegar a ser consecuencias fatales. Desde luego, no todo el que bebe es alcohólico, dado que existan bebedores sociales, que limitan el beber a una, dos o tres copas cuando se presenta la ocasión, sin que nunca la busque y a veces incluso, de acuerdo a sus propios intereses se abstienen de beber.
Existe también el bebedor fuerte, aquel que bebe en exceso. Puede tener este hábito en tal forma, que gradualmente llegue a perjudicarle en lo físico o en lo menta!, incluso, de continuar bebiendo, puede encontrar una muerte prematura, pero sí se presenta una razón suficientemente poderosa - mala salud, enamoramiento, cambio de medio ambiente o la advertencia de un médico - este individuo puede dejar de beber o llegar a hacerlo con moderación, aunque le resulte difícil o pueda llegar a necesitar ayuda médica.
Pero, ¿qué pasa con el alcohólico? Pudo haber empezado como bebedor moderado y haber pasado después a ser un bebedor fuerte. Tal vez nunca llegó a darse cuenta del momento en que empezó a perder el control sobre su bebida.
Algunos de nosotros, antes de ingresar a A.A. y de darnos cuenta de nuestra forma de beber anormal, estuvimos recluidos u hospitalizados; perdimos trabajo y familia, actuamos en contra de la sociedad y llegamos a perder el respeto por nosotros mismos y por los demás. Otros muchos, no tuvieron que pasar por este tipo de situaciones, pues se dieron cuenta a tiempo de que para ellos, la bebida era incontrolable y de que el alcohol les estaba causando serios problemas. Como resultado de esto, infinidad de gente joven, hombres y mujeres, personas que apenas estaban en el inicio de su "carrera alcohólica", decidieron ingresar a A. A.
Hay algunas características que parecen definir al bebedor problema y que aparecen no siempre en el orden en que aquí las manifestamos. Además ésta pueden ser sólo una parte de otras muchas, ya que, en e! alcohólico activo, parece ser que exista un deterioro de la personalidad.
Estas son algunas de ellas:
A) A MENUDO QUIERE UNA COPA MAS. (AI hacer contacto con la primera copa, siente la imperiosa necesidad por seguir bebiendo)
B) TRATA DE CONTROLAR SU BEBIDA. (En su afán de controlar su bebida, pasa de las suaves a las fuertes o viceversa).
C) TOMAN CUANDO NO PLANEABAN HACERLO. (Incapaces de enfrentar situaciones inesperadas o especiales, los induce a beber en los momentos menos adecuados, precisamente cuando deberían enfrentar alguna situación).
D) PERIODOS DE ABSTINENCIA. (Como íntimamente se ha captado que existe algún problema con la forma de beber, se busca mediante determinadas argucias, dejar de hacerlo, con promesas, juramentos, fuerza de voluntad, etc.
E) LAGUNAS MENTALES. (Pérdida de memoria a través de la bebida. Situaciones críticas o vergonzosas que no se recuerda).
F) SENTIMIENTOS DE CULPA. (Estos aparecen generalmente después de una borrachera, cuando precisamente no se recuerda lo que hizo y hay que enfrentar la situación, para lo que el enfermo requiere nuevamente de una copa que le aliente para su desahogo ante otros, encerrándolo en un círculo del cual no podrá salir solo).
Estas son algunas de las características que pueden identificar a un enfermo alcohólico, pueden haber muchas más, dado que aún cuando sin beber puede ser una persona normal y hasta agradable, bebiendo sufre un cambio total en su personalidad.
El alcoholismo es considerada por la medicina como una enfermedad incurable al igual que otras enfermedades, lo único que se puede hacer es detener su avance y progresividad. (El individuo puede llegar a la locura o a tener una muerte prematura). En A.A. estamos dejando de beber sólo un DÍA A LA VEZ.
TEMA 3: CINCO CONCEPTOS BÁSICOS PARA LA RECUPERACIÓN
El orador, basado en su propia experiencia y con sus propias palabras, expondrá lo siguiente:
¿Cuál es la alternativa que ofrece Alcohólicos Anónimos al individuo que tenga un sincero interés por dejar la bebida?
Un programa de Recuperación basado en 12 pasos sugeridos, y sintetizados en CINCO CONCEPTOS BÁSICOS PARA LA RECUPERACI0N:
a) ADMISIÓN DEL ALCOHOLISMO
b) ANÁLISIS DE LA PERSONALIDAD Y CATARSIS
c) REAJUSTE DE LAS RELACIONES INTERPERSONALES
d) DEPENDENCIA DE UN PODER SUPERIOR O FACTOR "X"
e) TRABAJANDO CON OTROS
A. ADMISIÓN DEL ALCOHOLISMO (Paso1)
En términos generales, al ser humano, no le gusta perder o aceptar que está equivocado.
En el caso del alcohólico, por lo regular siempre trata de justificar su forma anormal de beber, y argumenta que no tiene problemas al respecto.
Sin embargo, puede darse cuenta de su real situación si analiza cuidadosamente y con honestidad, su manera excesiva de beber y los daños que esto ocasiona, tanto a él mismo, como a los demás. En virtud, de que la Ciencia Médica determinó que el alcoholismo es una enfermedad de la cual nadie puede curarse y ACEPTAR que está enfermo. Entonces, sin reservas de ninguna clase, podría aceptar su incapacidad para controlar el alcohol, o dicho de otra forma, reconocer que es un ENFERMO ALCOHÓLICO, en caso contrario, lo más probable es que su problema con la bebida le traiga como consecuencia la locura o la muerte prematura.
B. ANÁLISIS DE LA PERSONALIDAD Y CATARSIS (Pasos 4, 5, 6 y 7)
A través de un análisis de la personalidad o un examen de conciencia, el enfermo podrá descubrir las causas que lo llevaron a beber y que su manera de beber, generalmente progresiva, fue tan sólo un síntoma de problemas más profundos. Entre éstos, podríamos mencionar: FALTA DE CONTROL DE LAS EMOCIONES (emoción, exaltación de ánimo.). FALTA DE ACEPTACIÓN DE LA REALIDAD DE LAS COSAS, DE LAS PERSONAS, INCLUSO DE SI MISMO; esto es inadaptación y desorientación que inevitablemente crearon hondos resentimientos.
Descubre también, que siempre tuvo infinidad de pretextos para beber, pero que en realidad, nunca tuvo una buena razón para hacerlo.
Se dará cuenta de grandes fallas en su personalidad que probablemente nunca antes había visto. El conocerse, aceptarse con sus alcances y sus limitaciones y disponerse a un cambio de actitudes que sea necesario, son metas que alcanzará a través de la comunicación y la catarsis. Expulsando todo aquello que mantuvo en secreto y que le ocasionaba intranquilidad, propiciará un saneamiento mental. Circunstancialmente podrá efectuarlo ante un psiquiatra, un consejero espiritual o un miembro experimentado de A.A. que haya practicado este concepto.
Todo esto, le ayudará a poder orientar su vida de una mejor forma.
C.- REAJUSTE DE LAS RELACIONES INTERPERSONALES.
En virtud de que el enfermo, debido a su incontrolable forma de beber y conducta equivocada deterioró sus RELACIONAS PERSONALES, buscará, de acuerdo a sus propias necesidades, reintegrarse a los núcleos sociales que le rodean, reajustándose poco a poco a las mismas y apoyándose en al análisis de la personalidad y descubriendo los daños que causó a los demás, tanto moral como física y económicamente. Después de alguna manera, tal vez encuentre la posibilidad de reparar esos daños.
El resultado de la práctica de este concepto, producirá en el enfermo un cierto grado e tranquilidad y confianza en sí mismo.
D.- DEPENDENCIA DE UN PODER SUPERIOR (Pasos 2, 3 y 11)
Para llevar a cabo un cambio de juicios y actitudes ante la vida, de lo negativo a lo positivo, y para aspirar a una nueva y mejor forma de vida, el enfermo necesitará depender de algo más fuerte que él. UN PODER SUPERIOR A SI MISMO. Esta necesidad obedece a que, un alcohólico activo desarrolla una personalidad desafiante que lo impulsa a creer que puede hacerlo todo por sí mismo, sin aceptar la ayuda de los demás. Generalmente, sus continuos fracasos y frustraciones los atribuye a las personas y circunstancias que le rodean creándole grandes resentimientos hacia todo y hacia todos. Llega a creer realmente, que el mundo en su totalidad está en su contra y que es esta la razón por la cual no ha podido alcanzar sus metas. Por lo tanto, sin darse cuenta, depende de las personas y de las cosas, manteniendo en su intimidad, la idea de "que él puede y no necesita de nadie".
Ha desarrollado su EGOCENTRISMO AL MÁXIMO; no puede aceptar la ayuda de algo o alguien. A.A. sugiere al principiante depender del grupo, que de alguna manera está compuesto por personas superiores a él, ya que han logrado lo que él no ha podido lograr: Mantenerse sobrios. Si por otra parte, cree en un Dios, cualquiera que sea su nombre, puede depender de EL, respetando su libertad de creencias, ya que la Comunidad de A.A. no apoya ninguna secta o religión específica, sino simplemente, la búsqueda de un Dios como "cada quien lo conciba".
Como un alto porcentaje de los miembros de A.A. se nombran al principio como "ateos" o "agnósticos", el Grupo puede ser la solución. Al enfermo que inicialmente rechaza el concepto espiritual del programa, se le recomienda que mantenga su mente libre de prejuicios y que mientras tanto, considere a su grupo como UN PODER MAS GRANDE QUE EL MISMO.
E.- TRABAJANDO CON LOS DEMÁS (Paso 12)
Este concepto es de vital importancia para el alcohólico en recuperación, dado que la gran energía que lleva en sí mismo le impulsa hacia la actividad; a llenar los huecos de tiempo y espacio que ocupaban en emborracharse. Esto lo encuentra a través de ayudar a otros alcohólicos, de la misma forma en que lo hicieron con él. Así, fortalece su sobriedad, manifiesta su gratitud y las posibilidades de que vuelva a beber son muy remotas.
TEMA 4: AMISTOSOS CON NUESTROS AMIGOS
Sabemos que hay cantidad de alcohólicos en nuestros país. A.A. ha ayudado a que muchos de ellos logren su sobriedad; creemos que es un trabajo valioso y lleno de significación y de esperanza para aquellos que aún sufren. Pero las cifras nos demuestran que sólo hemos hecho un módico progreso en este gran problema de salud mundial. Hay millones que están todavía enfermos y otros millones pronto lo estarán.
Estos datos sobre alcoholismo deben darnos un buen motivo para pensar y para ser humildes. Sin duda podemos sentirnos agradecidos por toda agencia o método que intenta resolver el problema del alcoholismo ya se trate de la medicina, la religión, la educación o la investigación. Debemos tener amplitud de mente ante todos los esfuerzos y ser comprensivos cuando fracasan otros.
Consideremos la cantidad de borrachos que hay en nuestro país, ¿En qué situación están ahora? ¿Qué se está haciendo y qué se puede hacer por ellos? ¿Y por la siguiente generación - por esos cientos de miles de niños y adolescentes? Excepto por lo que A.A. pueda hacer ¿Han de ser víctimas también?
Empecemos por el punto mas bajo. En nuestras instituciones psiquiátricas hay alcohólicos que han llegado a un punto del que no pueden volver atrás. Su mejor esperanza es pasar a otro mundo. Sin embargo futuras investigaciones sobre su condición pueden ampliar nuestros conocimientos acerca de la prevención para el beneficio de los que se están aproximando al borde del abismo.
También se puede encontrar una gran cantidad de alcohólicos en las prisiones. Puede que el alcohol les metiera directamente en líos por los que están allí, o puede que tuvieran que beber a fin de poder entregarse a sus obsesivas inclinaciones para cometer los crímenes. Aquí se ve una clara necesidad de investigaciones científicas-médicas, siquiátricas y sociales. A.A. no puede hacer esa tarea, pero hay otros que ya han hecho un buen comienzo.
Todas las grandes ciudades tienen sus barrios bajos. Sin duda tiene que haber varios cientos de miles de los llamados borrachos perdidos. Algunos están tan caóticos y tan transtornados que su único destino es el manicomio. El resto de estos incontables hombres y mujeres suele encontrarse en las delegaciones de la policía, los juzgados, las cárceles y los hospitales. Lo que ellos pagan en sufrimiento es incalculable; lo que la sociedad paga, únicamente en dinero, es enorme. Multitudes de estas personas, que todavía no son consideradas locas por la ley, se ven condenadas a vagar de un lado a otros sin esperanza ¿Hay algo que se puede hacer? Los miembros de Alcohólicos Anónimos están ayudando, pero la mayor parte del trabajo y del dinero tendrá que venir de otros sitios.
Consideremos ahora los millones de alcohólicos que aún no han llegado a las prisiones, los manicomios o los barrios bajos. Se dice que ellos constituyen la gran mayoría. En este momento A.A. parece ser su mejor esperanza de recuperación. Entonces ¿por qué aún no han acudido a nosotros esos millones? O, ¿por qué no han tratado de recuperarse por cualquier otro método?.
Cualquier miembro de A.A. puede dar una respuesta rápida y precisa: " No están listos. No se dan cuenta de los enfermos que están. Si lo supieran, vendrían en tropel buscando, como si tuvieran diabetes o cáncer." Por lo tanto el problema es como exponerles los hechos que les convenzan que están gravemente enfermos.
Más que nada, la solución parece estar en la educación en las escuelas, en las facultades de medicina, entre los clérigos y los patrones, en las familias y del público en general. Desde la cuna hasta la tumba, el borracho y el posible alcohólico tendrán que encontrarse en un ambiente de comprensión profunda y auténtica y expuestos a un continuo bombardeo de información: los hechos acerca de su enfermedad, sus síntomas, y su fatídica gravedad. ¿Por qué debe esperar un alcohólico hasta cumplir los 55 años y estar horriblemente destrozado para enterarse de que es una persona muy enferma, si con la apropiada educación, se le podría haber convencido muchísimo antes.
La historia nos ha enseñado que ni el sermonear ni el moralizar ni otros intentos parecidos para reformarlos, sean cuales sean sus diversos méritos, han causados mucha impresión en los alcohólicos en general. Pero en años recientes, la educación objetiva sobre las realidades de la enfermedad ha dado resultados muy prometedores. Ahora vemos llegar a A.A. una gran cantidad de gente joven como consecuencia directa de la mas generalizada difusión de información sobre la enfermedad.
Los A.A. hemos hecho bastante trabajo en este aspecto educativo, y algunos amigos fuera de A.A. han hecho aún más. El impacto de la educación no solo se verá reflejado en la cantidad de personas bajo tratamiento, sino aún más en el aspecto preventivo. Esto quiere decir educación objetiva acerca de los hechos, presentada apropiadamente a los niños y a los adolescentes, en el hogar y en la escuela. Anteriormente, una gran parte de la educación consistía en atacar la inmoralidad de beber en lugar de la enfermedad del alcoholismo.
Amistosos con nuestros Amigos
Los A.A. podemos hablar acerca de este asunto con gran convicción. La mayoría de nuestros hijos se han visto transtornados emocionalmente por nuestro comportamiento alcohólico, y se encuentran claramente "inadaptados". Muchos de ellos ya deberían de haberse convertido en bebedores problemas. Pero no han hecho tal cosa. El alcoholismo, o el posible alcoholismo, rara vez se ven entre los hijos de padres que son miembros de A.A. . Pero nunca les prohibimos beber, ni les sermoneamos si lo hacen. Simplemente aprenden por lo que ven y por lo que oyen que el alcoholismo es un asunto espantoso y que si beben, tienen una probabilidad entre quince de contraer la enfermedad del alcoholismo. La mayoría de ellos no beben nada en absoluto. Otros beben con moderación. Los demás, después de meterse en algunos líos funestos, son capaces de dejar de beber y lo hacen rápidamente. Esto parece ser la manera más eficaz de educación preventiva.
Por lo tanto, es totalmente posible que muchos de estos métodos y actitudes de A.A. se pueden aplicar a todos los niños.
¿Quién se va a hacer cargo de estos métodos educativos? Obviamente, es tanto una tarea para la comunidad como para los especialistas. Individualmente, los A.A. podemos ayudar, pero A.A., como tal no puede, y no debe, intervenir directamente en este campo. Por lo tanto, tenemos que contar con otras instituciones, con nuestros amigos de afuera y con su buena disposición de dedicar grandes cantidades de dinero y esfuerzo -los cuales, con mayor eficacia que nunca, encaminarán al alcohólico al tratamiento y evitarán el desarrollo de la enfermedad en millones de niños predispuestos, quienes de otra forma, seguirían el camino tan bien conocido por nosotros.
Nuestra comunidad cuenta entre sus comités con un Comité de Cooperación con la Comunidad Profesional, y se ofrece para cooperar con agencias gubernamentales y privadas y con gente y organizaciones profesionales en el amplio campo del alcoholismo.
TEMA 5: LA MUJER EN A.A.
Conocí la comunidad de A.A. a través de mi hermano que había ingresado al programa. Me invitó a un aniversario y en esa ocasión no aprecié la importancia de A.A. para mí, pero si el valor que tenía para mi hermano. Un tiempo después y ante la recaída de él, y con mi deseo de que volviera a retomar el programa, comencé a asistir a algunas reuniones y es entonces cuando comienzo a comprender la magnificencia de A.A. Es allí, cuando el Todo Poderoso Me brinda esa luz que me señala el camino para quedarme en A.A. cosechando las grandes satisfacciones de conocer un programa espiritual en el que tengo la oportunidad compartir experiencia con personas que me respetan, respeto y valoro, y sobre todo tengo momentos de esparcimiento social y cultural sin alcohol.
A pesar de que mi vida en A.A. es de unas pocas 24 horas, porque sumadas sólo son cuatros años, las valoro por las grandes alegrías y logros que he alcanzado.
Es notorio apreciar en la mujer de A.A. que ya no mira al universo desde una fosa, desde donde lo ve muy pequeño, sino desde la cima de la Comunidad a la que ya pertenece, la que le ha permitido sentir amor donde otros sienten odio, sentir paz donde otros sienten amargura y sobre todo, reír y hasta llorar de alegría y tener fe en un nuevo amanecer.
Lo más importante que hemos adquirido las mujeres de A.A. , es la capacidad de entender el dolor del que sufre con el alcoholismo, y estar dispuestas a apretar la mano del que se inicie en el programa, sea hombre o mujer, e irradiar ese deseo de esperar que todo el que llegue se quede, y sin temor y vergüenza, expresarle al que aún sufre con el alcohol, el mensaje de un programa que para nosotras es una tabla de salvación.
Finalizo diciendo que ese Poder Superior, como cada cual lo entienda, nos lleva a recuperar el sano juicio. Que cuando la mujer que se debate en el alcoholismo, acepte que su problema es grave y que esencialmente es una enfermedad, debe reconocer y aceptar que la llevará a la tumba si continúa bebiendo.
Le digo que afortunadamente, amiga alcohólica, hoy contamos con un programa espiritual que ha muchas nos ha
TEMA 6: LA SANGRE NUEVA EN A.A. (experiencia de un miembro de A.A.)
Soy Conrado y soy un alcohólico, me considero parte de la sangre nueva que ha llegado a este maravilloso programa sugerido de AA tratando de respetar sus principios y sus tradiciones. Los veteranos en AA juegan un papel muy importante, especialmente para miembros como yo.
La rotación en el servicio dentro de los grupos y en la estructura misma de AA debe ser enfocada a la preparación de los nuevos miembros, esta preparación debe ser responsabilidad de los veteranos sin olvidarnos de esa segunda tradición, "Para el propósito de nuestro grupo solo existe una autoridad fundamental: un Dios amoroso tal como se expresa en la conciencia de nuestros grupos".
Debemos recordar que durante los tres primeros días de julio de 1995, AA tuvo una Convención en San Luis, para conmemorar el vigésimo aniversario de su fundación. Allí nuestra comunidad declara por si misma haber llegado a la edad de asumir la plena responsabilidad, y allí recibió de sus fundadores y miembros antiguos, el cuidado permanente de sus tres legados de Recuperación , Unidad y Servicio.
Así como en aquella época los veteranos de hoy deben traspasar la responsabilidad a la nueva sangre, sin mantenerse alejados de todos los asuntos de AA, estos comentarios son porque en muchos grupos, el en que los veteranos quieren mantener cierta autoridad sobre el grupo sin tomar en cuenta la conciencia del grupo. Sabemos que la experiencia de AA es algo fundamental, pero debemos recordar que los tiempos pasan y que las personas con nuevas ideas respetando los principios de AA estamos llegando a los grupo , y nos encontramos con veteranos que nos dicen que aquí en este grupo las cosas siempre se han hecho de esta forma que para que cambiarlas ahora, hablan del temor que sentía Bill W, de dejar en manos de la sangre nueva esos tres legados de Recuperación, Unidad y Servicio, el dejar los temores es parte de la humildad que debemos demostrar en AA, los veteranos deben convertirse en los vigilantes de nuestros principios y tradiciones, en nuestros guías espirituales y nosotros verlos con respeto y agradecimiento porque gracias a ellos es que los grupos han mantenido las puertas abiertas, las mismas puertas que algún día, un recién llegado me agradecerá, si llego a convertirme en un veterano de A.A.
Y no olvidemos nuestra primera tradición que nos dice "Nuestro bienestar común debe tener la preferencia; la recuperación personal depende de la unidad de A.A".
TEMA 7: EL APADRINAMIENTO
Como miembro de Alcohólicos Anónimos he tenido la oportunidad y la buena suerte de poder contar con la orientación esencial de un padrino y de servir como padrino a otros.
El compromiso del apadrinamiento no se puede tomar a la ligera. La relación es una asociación del estilo "probar y emparejar" encaminada a explorar y descubrir por medio de nuestros Tres Legados. En nuestro viaje por la recuperación, unidad y servicio, daremos muchas vueltas y revueltas además de cubrir toda la gama de las emociones humanas. Habrá muchas ocasiones en que las lágrimas serán el resultado de este arduo viaje, pero también hay risas, Se nos recuerda esto en Doce Pasos y Doce Tradiciones: "Al llegar a este punto, su padrino se suele reír. "
Millones de personas han oído las palabras familiares "Habiendo tenido un despertar espiritual como resultado de estos Pasos, tratamos de llevar este mensaje a otros alcohólicos y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos" (Alcohólicos Anónimos, Pág. 56). Esto nos recuerda que nos corresponde apadrinar a otros y debidamente "transmitirlo". Si esto no es suficiente para animarnos a apadrinar a nuestros compañeros, Bill nos cuenta por qué el apadrinamiento es esencial para nuestro desarrollo espiritual. Nos dice: " La experiencia practica nos demuestra que nada hay que asegure tanto la inmunidad a la bebida corno el trabajo intensivo con otros alcohólicos. Funciona cuando fallan otras actividades."(Alcohólicos Anónimos, Pág. 83).
Una vez que se han encontrado, empieza el baile. Al comienzo, cuando entran en la fase inicial de su relación, los dos suelen conversar sobre algunas de sus expectativas. La responsabilidad del apadrinamiento se comparte como la comparten un turista y su guía. El padrino empieza contando de de una forma general: cómo era, lo que le sucedió y cómo es ahora, Es la responsabilidad del padrino enseñar al principiante que los Pasos, las Tradiciones y los Conceptos son una guía esencial e indispensable para lograr la recuperación. El horizonte les parece brillante mientras siguen con el viaje pasando juntos por el primer Legado, la Recuperación. El Legado de Recuperación nos hace posible no seguir matándonos con el alcoholismo activo. El padrino tiene la responsabilidad de guiar al principiante por los Doce Pasos de Recuperación poniendo en práctica lo que sugiere.
La responsabilidad del primer Legado, la de apadrinar al principiante en la práctica de los Pasos es muy parecido a un juego de enseñar y explicar -al revés. El padrino primero explica al ahijado el impacto positivo que han tenido los Pasos en su vida y luego cuando los dos empiezan a trabajar en los Pasos, el padrino empieza a enseñárselo.
Entre las características del apadrinamiento, responsable figuran: saber escuchar, ser un ejemplo positivo, ser sincero y franco con el principiante (aunque se puede herir sus sentimientos) y estar dispuesto a andar el camino del Destino Feliz con el ahijado.
Aunque el trabajo de los Pasos puede ser desgarrador mientras hacen sin temor los minuciosos inventarios morales, admiten los daños que han causado a otros, hacen listas de las personas a quienes habían lastimado en el pasado y hacen las reparaciones, este trabajo es esencial para estar en condiciones de recibir el despertar espiritual necesario para ayudar a otros y perpetuar el mensaje de esperanza de A.A.
Según pasa el tiempo la responsabilidad del padrino pasa a nuestro Legado de Unidad y la práctica de las Doce Tradiciones que nos hace posible trabajar juntos para el bien común de Alcohólicos Anónimos y no matarnos unos a otros.
El padrino ahora tiene la responsabilidad de inculcarle al ahijado la importancia histórica de la tradición para la supervivencia de A.A. Es importante hablar de la espiritualidad del auto mantenimiento, la necesidad del anonimato para nuestra supervivencia, las responsabilidades de los servidores de confianza, la autonomía del grupo, las relaciones públicas, y la importancia de anteponer los principios a las personalidades. La responsabilidad del apadrinamiento del Segundo legado se ve expresada de forma elocuente en la forma larga de nuestra Duodécima Tradición: "Finalmente, nosotros los Alcohólicos Anónimos creemos que el principio de anonimato tiene una inmensa significación espiritual. Nos recuerda que debemos practicar una verdadera humildad. Todo esto a fin de que las bendiciones que conocemos no nos estropeen: y que vivamos en contemplación constante y agradecida de El que preside sobre todos nosotros .
Llegado a este punto, el padrino ha cumplido con los dos tercios de sus responsabilidades: Lo que le queda es probablemente el menos entendido de los Tres Legados de A.A., nuestro Legado de Servicio. La aceptación de la responsabilidad del apadrinamiento por medio del servicio en muchos casos se ha descartado en algún punto del Camino del Destino Feliz. Tales asuntos nos han conducido a la aparición y el desarrollo del padrino de servicio. Nuestro Legado de Servicio nos hace posible llevar el mensaje a escala mundial y por lo tanto salva a algunos alcohólicos de matarse a si mismos por su alcoholismo activo. El servir como padrino de servicio requiere un gasto substancial de tiempo. Hay que experimentar el Legado de Servicio de primera mano. Por ejemplo, es imposible describir a otras personas cómo es la experiencia de estar entre sus compañeros delegados presentes en la Conferencia de Servicios Generales.
El padrino tiene que tener un buen conocimiento de los Conceptos, la Carta Constitutiva de la Conferencia y especialmente de las Garantías del Concepto Doce. Al padrino de servicio le corresponde comunicar estos conocimientos al ahijado. A medida que se convierte en un servidor de confianza, el padrino está gustosamente dispuesto a apoyar receptivamente al ahijado mientras éste va pasando por el triángulo de la estructura de servicio de A.A.
No hay comentarios:
Publicar un comentario